Estrés bajo control

En esta época, que las mujeres estamos obligadas a lograrlo todo, la mayoría terminamos con algún grado de estrés, lo que debemos tratar de evitar, para no empeorar la situación agregandole problemas de salud.

El estrés es toda demanda física o psicológica fuera de lo habitual y bajo presión que se le haga al organismo, provocándole un estado ansioso. Son muchas las causas que pueden desencadenar el estrés, entre ellas: procesar demasiada información a la vez o realizar múltiples tareas, relaciones personales tensas, conflictos familiares, no tener tiempo para descansar o relajarse, presión constante en el trabajo, enfermedades, etc.

Existen varios síntomas que pueden indicarnos que estamos a punto de sufrir un ataque de estrés, tales como:

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  • rigidez muscular.
  • ansiedad o ataques de pánico.
  • pupilas dilatadas.
  • insomnio.
  • falta de concentración.
  • irritabilidad .
  • melancolía.
  • problemas estomacales.
  • dolores de cabeza o de pecho.
  • taquicardias.

La manera de combatir este estado, y que no se compliquen los síntomas llegando a convertirse en trastornos más graves como: problemas en el sistema gastrointestinal, en el sistema cardiovascular o en el sistema inmunológico; es seguir las siguientes sencillas reglas:

Resolver problemas sencillos- No preocuparnos de todo a la vez, ir resolviendo cada cosa en su momento.

No sobrecargarse– Si se siente demasiada presión con las tareas actuales, se debe tratar de disminuirlas o buscar la manera de hacerlas más sencillas.

Ser realista- No querer hacerlo todo sólo, si es necesario, buscar ayuda para algunas tareas de rutina.

Dormir bien- Un buen descanso siempre es necesario para comenzar un nuevo día renovado. Tratar de dormir la cantidad de horas necesarias siempre.

Relajarse- A lo largo del día tratar de realizar actividades relajantes, tales como dar un paseo, escuchar música, etc. Cualquier cosa que haga que nos olvidemos por un momento de las tareas diarias.

Ejercitarse- Es muy recomendable practicar cualquier tipo de ejercicio físico por lo menos 3 veces a la semana. Esto no sólo es bueno para el cuerpo sino también para aliviar la tensión.