La miel en la salud

Todos sabemos muy bien que la miel tiene propiedades curativas y que provienen de las abejas.
En este artículo voy hablarles un poco sobre algunos productos creados por las abejas que ayudan a prevenir y a curar algunas enfermedades en los seres humanos.
Durante muchos años nosotros los seres humanos hemos manipulado a las abejas para nuestro propio beneficio. La obtención de productos provenientes de las abejas se da por medio de un proceso llamado apicultura, una de las actividades de realizan las crías de las abejas para lograr este objetivo.
La principal producción de las abejas es la Miel. La miel posee un alto contenido de vitaminas y azucares y es por eso que se le considera como uno de los alimentos más nutritivos y debido a esto, los beneficios son muchos para salud.
El beneficio más importante es la gran energía que producen en nuestro cuerpo y por eso se recomienda consumirla regularmente. También ayuda a la digestión, sirve de maravilla como mascarilla para una limpieza facial y fortalece los latidos del corazón.
Algunos estudios sobre la miel aseguran que podría ayudar a personas que tienen cáncer en la garganta y también a los diabéticos, aunque debido al alto contenido de azúcar no se les recomienda consumir demasiado, pues recuerden que todo en exceso hace daño.
Otro gran beneficio que las abejas aportan para la humanidad proviene del polen.
Normalmente se utiliza para alimentar a las obreras pero para el ser humano tiene otros beneficios. Del polen (secreción de la parte masculina de las flores) se obtiene una gran cantidad de proteínas y todo lo que es indispensable para que el organismo funcione bien. Nos brinda más resistencia ante las enfermedades como la anemia, refuerza nuestra memoria, ayuda a normalizar la tensión arterial, tiene efecto antidepresivo y los efectos con los diabéticos son impresionantes ya que ayuda a nivelar la glucosa.
Es un hecho de que la naturaleza nos brinda una infinidad de medicamentos que pueden salvar millones de vidas pero lo importante es saber cómo usarlos, y por eso hay que cuidar a los animales y a la naturaleza en sí, si es que queremos seguir aprovechándonos de sus beneficios.