Las dietas bajas en carbohidratos podrían incrementar las causas de accidentes cardiovasculares.

Las dietas disociadas en especial la dieta de Atkins que consiste en comer de manera exclusiva alimentos que contengan alto porcentaje de proteínas y grasas, evitando todos los hidratos de carbono tanto simples como compuestos, podría incrementar la incidencia de sufrir un accidente cardiovascular en personas con alto riesgo.

Los beneficios de la dieta de Atkins consisten en acelerar la combustión de grasas mediante la omisión de hidratos de carbono en la dieta, que son la fuente de energía natural del organismo y a la cual recurre cuando necesita obtenerla. Al no permitir que haya hidratos de carbono disponibles para quemar, el organismo se ve en la necesidad de recurrir a la quema de grasas acumuladas para subsistir,  lo cual produce resultados mucho antes que otras dietas, porque el cuerpo tiende a consumir los almacenamientos grasos cuando ya no le queda otra fuente de energía.

Aunque se ha demostrado la eficacia de la dieta de Atkins para perder peso rápido, este régimen alimenticio también conlleva riesgos al tratarse de una dieta no balanceada, lo que produce una carencia de vitaminas.

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Un estudio publicado por la Escuela de Medicina en la Universidad de Atenas, Grecia, ha  llegado a la conclusión que este tipo de dieta puede favorecer accidentes cardiovasculares en personas propensas, sobretodo en mujeres, para llegar a tales conclusiones, se observó durante quince años a más de 43.000 mujeres suecas en edades comprendidas desde los 30 a los 49 años, entre las cuales hubo más de 1200 casos de accidentes cardiovasculares graves como ataques al corazón y derrame cerebral, que se produjeron mayoritariamente en el grupo de mujeres que seguían una dieta alta en proteínas y grasas, con escasas aportaciones de hidratos de carbono, respecto a las que seguían una dieta balanceada normal.

Por su parte, el nutricionista Atkins alegó que su régimen llamado “dieta de Atkins” propiamente dicho, difiere bastante de la dieta  baja en carbohidratos y alta en proteínas que se utilizó como base en el estudio y ha exigido una disculpa correctiva hacia la revista médica British Medical Journal que lo publicó.