La dieta Dukan

Uno de los métodos más controvertidos para adelgazar fácil y rápido, y que se ha vuelto cada vez más popular, es la famosa dieta Dukan, creada en los años setenta por el nutricionista francés Pierre Dukan.

La idea de la dieta es sencilla, se trata de aportar masivamente al organismo proteínas como principal nutriente, a cambio de la reducción en el consumo de grasas, hidratos de carbono, etc.

Existe en la actualidad una amplia variedad de dietas desde la dieta Atkins, la clásica dieta de la manzana, la dieta de la luna la cual se basa en las fases lunares para bajar de peso, ya que se suelen eliminar muchos líquidos, y también una de las más polémicas de los últimos años la dieta Dunkan, la cual fue creada por un médico de origen francés y es una de las más populares en Europa.

La dieta Dunkan tiene su origen en el libro que publicó este doctor francés, su nombre original era el de Yo no sé adelgazar, y en España se convirtió en un libro muy popular con el nombre no consigo adelgazar, debido a los rápidos resultados que esta dieta proporciona es que se volvió en una de las más populares, pero también en una de las más criticadas por médicos y nutricionistas, las cuales critican que la dieta es muy baja en nutrientes y en vitaminas y pueden provocar algunas enfermedades en el organismo.

Publicidad

Esta dieta se divide en diferentes etapas, la primera llamada fase de ataque y es sin duda la más difícil de hacer ya que la dieta y la alimentación cambia radicalmente y el organismo debe adaptarse a esa ingesta alimenticia, esta etapa posee una duración de tres a siete días, en esta primer fase se restringen absolutamente la ingesta de minerales y de vitaminas, como frutas y verduras, ya que en dicha etapa solo se deben consumir proteínas, en dicha primer etapa se promete perder diez kilos de peso, en tan solo una semana.
Otra de las características que posee esta dieta es que la misma además de otorgar las reglas para perder peso también proporciona un libro con recetas en donde se deben preparar dichas recetas y consumirlas, ya que están elaboradas en base a su valor nutricional, en la primer etapa de la dieta se suelen tener carencias de fibra por esta razón se recomienda beber un yogurt para suplementar dicha carencia.
Otra de las características que posee esta dieta es que la misma necesita mucho líquido y recomienda beber dos litros de agua por día, solo algunas marcas de agua las que tengan poca mineralización, no se puede ingerir refrescos con azúcar, pero se puede consumir te o café los cuales deben ser endulzados con aspartamo, ciclamato, sacarina o con stevia.
Después de la primera fase de ataque en donde se suelen perder la mayoría del peso de diez a vete kilos en pocos días, está la llamada fase crucero en donde la persona tiene el objetivo de perder un kilo por semana, esta fase es menos exigente pero si se debe cumplir con la ingesta de alimentos como ordena la dieta, también la dieta Dukan reduce mucho la ingesta de alimentos ricos en sal, nos e debe consumir sal ya que este alimento retiene mucho los líquidos.
La tercera fase es la llamada fase de consolidación y es aquí en donde la persona puede empezar a agregar otros alimentos y también debe seguir perdiendo peso, se estima de un promedio de 10 kilos en algunos días.

Si bien los resultados son evidentes, y la pérdida de peso es casi instantánea, muchos profesionales avisan sobre el riesgo que puede causar a la salud basar nuestra alimentación exclusivamente en la toma de proteínas.

El seguimiento prolongado de la dieta Dukan puede provocar problemas irreparables, por lo que es aconsejable asesorarse por un médico antes de iniciar este tipo de dieta.

Entre las consecuencias negativas de la dieta Dukan para el adelgazamiento, se ha señalado el efecto rebote, que consiste en una rápida recuperación del peso perdido cuando se cesa en el seguimiento de la dieta que ha causado la reducción.

Para evitar el temido efecto, se debe alternar la pérdida de peso con hábitos saludables, como la práctica de algún deporte. Por otra parte, hay ciertos alimentos, como las frutas o las verduras que nunca deberíamos dejar de consumir.